La presidenta Claudia Sheinbaum descartó impulsar una prohibición federal de narcocorridos, al considerar que la estrategia más efectiva para combatir la apología del delito es la educación y la concientización, no la censura.
“Nosotros creemos que es mejor promover y concientizar. Si prohíbes, de todas maneras se va a seguir escuchando”
Durante la conferencia matutina de este jueves 23 de julio de 2026, la mandataria explicó que, aunque diversos estados y municipios han aprobado medidas para impedir presentaciones públicas de artistas que interpreten canciones relacionadas con la violencia, el crimen organizado, el consumo de drogas o la misoginia, la postura del Gobierno de México es distinta.
Facultades locales para regular espectáculos públicos
Al ser cuestionada sobre las restricciones que algunos estados y municipios han impuesto a artistas del género regional mexicano, Claudia Sheinbaum aclaró que esas medidas corresponden exclusivamente a las autoridades locales en ejercicio de sus facultades constitucionales.
La mandataria reconoció que cada entidad federativa tiene la potestad de emitir reglamentos que restrinjan la presentación pública de artistas que hagan apología del delito. Estas decisiones forman parte de las atribuciones de los gobiernos estatales y municipales, quienes pueden determinar qué tipo de contenidos se presentan en espacios públicos bajo su jurisdicción.
Esta postura contrasta con las acciones que han tomado al menos 15 entidades federativas en los últimos meses, donde se han implementado restricciones específicas para conciertos, ferias y palenques que incluyan repertorios asociados al narcotráfico.
TAMBIÉN LEE. Escándalo en la música regional: Sentencian a Ángel del Villar a 4 años de cárcel por vínculos con el CJNG
Regulaciones sí aplican cuando se trata de salud pública
La presidenta estableció una distinción clara entre las prohibiciones culturales y las medidas orientadas a proteger la salud de la población. En este sentido, señaló que existen casos donde sí considera necesario establecer límites mediante regulaciones específicas.
Como ejemplo, mencionó la restricción al consumo de comida chatarra y dulces dentro de las escuelas, una medida implementada para reducir problemas de salud pública como:
- Diabetes infantil
- Hipertensión arterial en menores
- Obesidad y sobrepeso
Precisó que, fuera del entorno escolar, corresponde a madres y padres de familia decidir sobre el consumo de estos productos, pero que el Estado tiene la responsabilidad de proteger la salud en los espacios educativos públicos.
Asimismo, reveló que otro tema que actualmente analiza el gobierno es la posible regulación del uso de teléfonos celulares y redes sociales en las escuelas, al considerar que se trata de un debate pertinente para el bienestar de los estudiantes mexicanos.
TAMBIÉN LEE. Corte de apelaciones declara inconstitucional ley de armas en Nueva Jersey
CDMX aprobó restricciones en mayo de 2026
La Ciudad de México también se sumó a las entidades que han impuesto restricciones a los narcocorridos. En mayo de 2026, el Congreso de la Ciudad de México aprobó por unanimidad una reforma para prohibir la apología del delito en espectáculos públicos y planteles educativos, con 44 votos a favor.
La medida modificó dos ordenamientos jurídicos locales:
- La Ley para la Celebración de Espectáculos Públicos
- La Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes
Con esta reforma, quedó prohibido realizar conciertos, festivales, ferias, palenques, eventos masivos y otros espectáculos autorizados por el Gobierno de la CDMX en los que se promueva o haga apología del delito.
Además, en las escuelas de la capital quedó prohibida la difusión o ejecución de contenidos que glorifiquen la violencia o al crimen organizado. Los impulsores de la iniciativa sostuvieron que el objetivo no es censurar expresiones artísticas, sino fortalecer una cultura de paz y prevenir la normalización de la violencia entre niñas, niños y adolescentes.
Debate sobre libertad de expresión y seguridad pública
El tema de los narcocorridos ha generado un intenso debate en México entre quienes defienden la libertad de expresión artística y quienes consideran que este género musical contribuye a la normalización de la violencia y el crimen organizado.
La postura de la presidenta Sheinbaum se alinea con quienes consideran que la educación y la concientización son herramientas más efectivas que la prohibición directa. Sin embargo, reconoce la autonomía de los gobiernos locales para tomar sus propias decisiones en la materia.
La industria de la música regional mexicana representa un mercado de miles de millones de pesos anuales, con artistas que llenan estadios y arenas tanto en México como en Estados Unidos. Las restricciones locales podrían impactar significativamente a promotores, venues y artistas del género.
📘 Síguenos en Facebook e Instagram para mantenerte informado con las noticias de negocios más relevantes de México.