Las inversiones de Netflix en México entre 2016 y 2025 generaron más de 50 mil millones de pesos —equivalentes a 2 mil 700 millones de dólares— en contribución directa al producto interno bruto (PIB) del país, consolidando al sector audiovisual como motor económico estratégico para las empresas y directivos del entretenimiento en la región.
La plataforma de streaming produjo o coprodujo más de 200 títulos en territorio mexicano durante ese periodo de nueve años, con filmaciones en más de 100 ciudades y poblaciones. Aproximadamente la mitad de las locaciones se ubicaron fuera de la Ciudad de México, distribuyendo la derrama económica hacia estados como Jalisco, Oaxaca, Guanajuato, Sonora y Baja California.
México como hub audiovisual de Netflix
Francisco Ramos, vicepresidente de contenidos de Netflix para América Latina, confirmó que México se ha consolidado como uno de los principales centros de producción audiovisual para la compañía. La empresa recientemente amplió sus oficinas en la capital mexicana como parte de su estrategia de expansión regional.
“Siempre me preguntan por qué es tan importante México. Uno, porque somos muchísimos los mexicanos. Y dos, porque hay muchísimo amor por la cultura y el arte mexicano fuera de México.”
El directivo destacó la diversidad cultural del país y señaló que su proximidad geográfica con Estados Unidos ha favorecido la preparación técnica de la industria local, debido al volumen de producciones estadounidenses filmadas en territorio mexicano durante las últimas décadas.
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Locaciones estratégicas de producción
Entre las principales ubicaciones utilizadas por Netflix figuran Guadalajara, Puerto Escondido, San Miguel de Allende, Hermosillo y Tijuana. Esta dispersión geográfica representa una oportunidad significativa para los gobiernos estatales y las empresas de servicios locales que buscan captar inversión del sector entretenimiento.
La descentralización de filmaciones beneficia directamente a la cadena de valor audiovisual: hotelería, transporte, catering, construcción de sets, servicios de producción técnica y contratación de talento local. Para las pymes del sector servicios en ciudades intermedias, las producciones de streaming representan contratos de corto plazo con alto valor agregado.
Impacto económico del sector audiovisual
Según datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Netflix, por cada dólar que invierte la industria audiovisual se generan 1.6 dólares de valor agregado. El sector aporta anualmente 3 mil millones de dólares a la economía mexicana, posicionando al país como líder regional en producción de contenidos.
La compañía anunció previamente que invertirá mil millones de dólares adicionales para la producción de series y películas en México durante el periodo 2025-2028, lo que proyecta una continuidad del flujo de inversión extranjera directa hacia el sector cultural.
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Contenido local con alcance global
Netflix inició operaciones en América Latina en 2011, siendo la región su primer destino de expansión internacional. Esta experiencia permitió a la compañía identificar el valor estratégico del contenido local para captar audiencias en mercados emergentes.
La primera serie de habla no inglesa producida por la plataforma fue la mexicana Club de Cuervos, estrenada en 2015. Posteriormente, títulos como la película Roma —ganadora del Oscar—, las adaptaciones de Pedro Páramo y Cien años de soledad, además de la producción argentina El eternauta, consolidaron el modelo de inversión en talento regional.
Francisco Ramos rechazó que la producción audiovisual latinoamericana deba limitarse a las telenovelas tradicionales, afirmando que la región cuenta con talento e ideas suficientes para desarrollar series capaces de alcanzar audiencias internacionales en múltiples géneros.
Oportunidad para empresas mexicanas
Las audiencias latinoamericanas consumen producciones locales e internacionales simultáneamente, lo que convierte a la región en uno de los mercados más sofisticados para las plataformas de streaming. Para los directivos de empresas de producción audiovisual, servicios técnicos y turismo, esta tendencia representa un nicho de alto crecimiento.
El impacto de las industrias culturales trasciende el retorno económico directo. Según el ejecutivo de Netflix, estas inversiones contribuyen a construir identidad nacional y a posicionar internacionalmente a los países como destinos de inversión creativa. Para las empresas mexicanas que buscan insertarse en la cadena de valor global del entretenimiento, el momento es ahora: la señal del mercado apunta a una década de expansión sostenida.