La Secretaría de Hacienda y Crédito Público registró durante los primeros siete meses de 2026 ingresos tributarios por debajo de lo proyectado, un escenario que refleja el débil crecimiento de la economía mexicana y que podría limitar el margen de gasto público hacia el cierre del año, afectando directamente las decisiones de inversión empresarial y los programas de infraestructura que dependen del financiamiento federal.
El análisis del informe de finanzas públicas correspondiente al periodo enero-julio reveló una caída significativa en la recaudación del Impuesto Sobre la Renta (ISR), tributo directamente vinculado a las utilidades corporativas y los ingresos de personas físicas con actividad empresarial.
“El ISR capta menos, cae. Normalmente el ISR está asociado a ingresos de empresas y personas. Las empresas están pagando menos por este impuesto.”
Según el especialista Luis Miguel González, la menor recaudación del ISR empresarial se compensa parcialmente con los pagos de trabajadores asalariados y otros contribuyentes cautivos, evidenciando que las compañías enfrentan márgenes de utilidad más estrechos en 2026.
IVA y petróleo compensan, pero no alcanzan metas
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Otros rubros tributarios muestran mejor comportamiento. La recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) aumentó, relacionado en parte con mayor eficiencia en la fiscalización aduanera que beneficia a importadores formales y castiga operaciones irregulares.
También crecieron los ingresos por Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), aplicado a gasolinas, bebidas azucaradas, tabaco y alcohol. Los recursos petroleros también mejoraron, favorecidos por precios internacionales del crudo por encima de las proyecciones presupuestarias.
Sin embargo, estos incrementos no compensan la caída del ISR. El balance general muestra que el Gobierno federal no logra crecer sus ingresos totales y queda por debajo de lo proyectado en la Ley de Ingresos 2026.
Menor recaudación anticipa ajustes en gasto federal
La situación adquiere relevancia ante la próxima presentación del Presupuesto de Egresos 2027, donde el Gobierno de México deberá definir estrategias para incrementar recursos y mantener capacidad para financiar programas sociales y obligaciones de deuda.
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Ante una recaudación inferior a la prevista, el gasto público se convierte en la variable de ajuste, lo que podría traducirse en recortes a inversión en infraestructura, menor dinamismo en compras gubernamentales y retrasos en pagos a proveedores del sector público.
“El gobierno, a su escala, tiene que hacer o debería hacer lo que hace cualquier familia: si el ingreso no llegó, pues simplemente no gaste igual.”
Crecimiento económico: estable pero mediocre para negocios
El secretario de Hacienda, Edgar Amador, destacó los datos de crecimiento del segundo trimestre de 2026. Sin embargo, analistas consideran que un ritmo de entre 1% y 1.5% resulta insuficiente para las necesidades del país y también repercute en la capacidad recaudatoria.
Una de las razones por las que los ingresos tributarios no alcanzan lo proyectado tiene que ver precisamente con que la tasa de crecimiento es muy baja. Las empresas generan menos utilidades, pagan menos ISR y el ciclo se retroalimenta negativamente.
La economía mexicana tiene años siendo favorable para la estabilidad macroeconómica pero mediocre para el crecimiento, una condición que limita las oportunidades de expansión para corporativos nacionales y multinacionales con operaciones en el país.
Mercado laboral: el reto de la calidad del empleo
A la debilidad del crecimiento se suma el desafío del mercado laboral. México necesita generar aproximadamente 1.2 millones de empleos cada año para incorporar a los jóvenes que ingresan a la fuerza de trabajo.
El problema no se limita al número de puestos disponibles. De acuerdo con los datos analizados, 94% del empleo generado corresponde al sector informal, lo que significa trabajos sin prestaciones, sin seguridad social y con salarios precarios.
Para las empresas formales, esto representa competencia desleal de negocios informales con costos laborales más bajos. Para el fisco, significa una base gravable que no crece al ritmo necesario para financiar el gasto público.
Qué señales tomar para decisiones de inversión
El bajo crecimiento económico no solo limita la creación de empleos de calidad, sino que explica por qué los ingresos tributarios del Gobierno federal están quedando por debajo de lo previsto, generando un círculo vicioso que afecta tanto al sector público como al privado.
Para los directivos y empresarios que planean expansiones o nuevos proyectos en 2027, la señal es clara: anticipar un entorno de menor dinamismo en compras gubernamentales, posibles ajustes fiscales y un mercado interno que crece por debajo de su potencial. Quienes diversifiquen hacia exportaciones o sectores menos dependientes del gasto público tendrán ventaja competitiva en este ciclo económico.