Banxico eleva PIB a 1.5%: por qué el crecimiento aún es frágil

Banxico eleva pronóstico de PIB a 1.5% para 2026, pero la IED nueva cayó 42% y el empleo formal será menor al esperado. Qué significa para las empresas mexicanas.

El Banco de México duplicó su pronóstico de crecimiento económico para 2026, elevándolo de 1.1% a 1.5%, dentro de un rango de 1% a 2%. La revisión llega después de que el PIB del segundo trimestre creciera 1.4% anual, la inversión hilara dos meses positivos tras 19 meses de caída y el peso tocara las 16.88 unidades por dólar. Para los directivos y empresarios mexicanos, la pregunta central es si este rebote tiene solidez suficiente para extenderse y fortalecer el consumo, la inversión y el empleo de manera sostenida.

El mensaje de Banxico: crecimiento con techo bajo

Victoria Rodríguez, gobernadora de Banxico, fue clara al señalar que, si bien la economía mexicana refleja mejoría, su potencial es limitado. El consumo privado, que representa el 60% del PIB, se expandió a inicios de año impulsado por el Mundial; sin embargo, el propio banco central reconoció que su impacto fue acotado a sectores como alojamiento, restaurantes y transporte.

“Si bien la economía mexicana refleja una mejoría, su potencial es limitado. El impacto del Mundial fue acotado a sectores específicos y no representa una derrama económica sostenible.”

— Victoria Rodríguez, Gobernadora de Banxico

El torneo dejó estadios llenos, pero no una derrama económica que transforme la estructura productiva. Para las empresas que apostaron por el evento, los beneficios fueron temporales y concentrados geográficamente.

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IED récord: la cifra que maquilla la fragilidad

La Inversión Extranjera Directa (IED) alcanzó un récord histórico de 34,968 millones de dólares en el primer semestre, un incremento de 2.1%. La cifra suena espectacular para los inversionistas y directivos que monitorean flujos de capital hacia México.

Sin embargo, al desglosar el número, el 88.5% corresponde a reinversión de utilidades. Las nuevas inversiones, aquellas que abren plantas y generan empleo fresco, se desplomaron 42%, ubicándose en apenas 2,726 millones de dólares. Este dato revela que las empresas ya instaladas reinvierten por necesidad para atender la demanda de equipo de cómputo y electrónica para inteligencia artificial.

El capital fresco no llega porque teme tres factores puntualizados por el propio Banxico: la incertidumbre en la relación comercial con Estados Unidos, las revisiones del T-MEC y las limitaciones en la disponibilidad de energía y agua. Para los directivos que evalúan expansiones, estas señales son críticas.

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Inversión Fija Bruta: rebote técnico desde piso bajo

La Inversión Fija Bruta, tras 19 meses en terreno negativo, mostró repuntes de 5.2% en abril y 2.4% en mayo. Es una buena noticia, pero se trata de un rebote técnico desde un piso muy bajo. Entre enero y mayo, la inversión total acumula una caída de 0.5%.

Sin inversión no hay productividad, y sin productividad no hay aumento salarial real sostenido. Para una empresa textil en Puebla o una de autopartes en Querétaro, invertir en un telar más eficiente o en una línea automatizada requiere certidumbre jurídica, reglas claras en el T-MEC y financiamiento a tasas competitivas.

Tasa en 6.50%: freno para la inversión privada

Mantener la tasa de referencia en 6.50% por un periodo prolongado, medida con la que Banxico busca contener la inflación que repuntó a 3.26%, encarece y frena precisamente esa inversión que el sector privado necesita impulsar.

El propio Gobierno de México admitió que su aportación al PIB será limitada por la consolidación fiscal. Por ende, el crecimiento recaerá en el sector privado. Las empresas enfrentan un escenario donde el crédito es caro y el margen de maniobra gubernamental es nulo.

Empleo y remesas: señales para el consumo

El ajuste del PIB a 1.5% se traduce en un mercado laboral más estrecho. Banxico redujo su expectativa de creación de empleo formal a un rango de 260,000 a 400,000 puestos este año. Para las empresas que dependen del consumo interno, menos empleos significan menor demanda.

Las remesas, salvavidas de 5 millones de hogares, crecieron 4.06% en el semestre, alcanzando 30,759 millones de dólares. Pero el dato esconde una realidad: el crecimiento proviene de un menor número de envíos con mayor monto promedio (422 dólares). El migrante hace un esfuerzo superior para que su familia mantenga el mismo nivel de consumo.

El tipo de cambio por debajo de los 17.00 pesos tampoco es señal de fortaleza estructural. El peso tocó los 16.88 unidades por el diferencial de tasas entre el mercado mexicano y el estadounidense, no por fundamentos económicos sólidos. Para los directivos que anticipen estos escenarios y diversifiquen sus fuentes de ingreso, la ventaja competitiva será mayor frente a quienes dependan exclusivamente del rebote temporal.

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