La actividad económica de México mostró señales de un nuevo estancamiento durante agosto de 2026, después de que la mejoría observada en meses anteriores perdió fuerza, de acuerdo con el indicador elaborado por el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).
El organismo informó el martes 1 de septiembre que sus indicadores apuntan a una economía cercana a una situación de bajo crecimiento, aunque sin evidencias de un deterioro profundo. La fase de mayor debilidad parece haberse moderado, pero el avance reciente perdió tracción y todavía no existen señales firmes de una expansión sostenida.
Para los directivos y empresarios mexicanos, esta lectura representa una alerta temprana: la planificación de inversiones, contrataciones y expansión de operaciones debe considerar un escenario de crecimiento moderado que podría prolongarse durante el cierre de 2026.
Indicador manufacturero estancado en zona de contracción
El Indicador IMEF Manufacturero se mantuvo en 49.7 puntos, sin cambios respecto a julio de 2026. Con este resultado permaneció cerca del umbral de neutralidad, pero continuó en zona de contracción por vigésimo noveno mes consecutivo.
Esta cifra representa una señal preocupante para el sector industrial mexicano. 29 meses sin registrar expansión manufacturera implican que las empresas productoras, proveedores de insumos y cadenas de suministro operan bajo presión constante, sin el impulso que tradicionalmente genera el sector secundario en la economía nacional.
El umbral de 50 puntos marca la diferencia entre expansión —cuando se ubica por encima— y contracción —cuando permanece por debajo—. El indicador del IMEF varía entre cero y 100 puntos, proporcionando una lectura clara del pulso económico mensual.
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Sector servicios profundiza debilidad en agosto
El Indicador IMEF No Manufacturero mostró mayor debilidad, al disminuir de 49.6 puntos en julio a 48.7 puntos en agosto, un retroceso de 0.9 unidades. Así, volvió a alejarse del nivel considerado neutral y profundizó su permanencia en terreno de contracción.
Este indicador refleja el desempeño del sector servicios, comercio y actividades no manufactureras que representan más del 60% del Producto Interno Bruto (PIB) mexicano. Su deterioro adicional sugiere que el consumo interno y la demanda de servicios empresariales enfrentan obstáculos significativos.
“La fase de mayor debilidad parece haberse moderado, pero el avance reciente perdió tracción y todavía no existen señales firmes de una expansión sostenida.”
Para las empresas de servicios, retailers y operadores comerciales, estos datos implican que la recuperación del poder adquisitivo de los consumidores mexicanos no se ha consolidado. Las estrategias de pricing y expansión territorial deberán ajustarse a esta realidad.
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Inflación subyacente persiste cerca del 4%
En materia de precios, el análisis de coyuntura que acompaña al reporte señaló que la inflación subyacente, considerada una referencia de corto plazo, mantiene una persistencia cercana al 4%.
El IMEF indicó que, pese a que los determinantes tradicionales están alineados hacia la convergencia con la meta, persisten dudas sobre las causas de ese comportamiento. También permanece el cuestionamiento sobre la viabilidad del objetivo inflacionario, pues las expectativas no se aproximan al 3% en 10 años.
Esta situación complica el panorama para las decisiones de política monetaria del Banco de México. Si las expectativas inflacionarias no convergen hacia la meta del 3%, los recortes de tasas de interés podrían retrasarse, encareciendo el costo del crédito empresarial durante más tiempo.
Qué significa para las empresas mexicanas
Los indicadores del IMEF funcionan como termómetro adelantado de la actividad económica. Para los CFOs y directores de operaciones, estos datos sugieren que:
- Inversiones de capital: conviene priorizar eficiencia operativa sobre expansión agresiva
- Gestión de inventarios: mantener niveles conservadores ante demanda incierta
- Negociación con proveedores: aprovechar el entorno de baja actividad para renegociar contratos
- Estrategia de talento: enfocarse en retención antes que en contratación masiva
Para las empresas que buscan financiamiento, el escenario de inflación persistente cercana al 4% indica que las tasas de interés podrían mantenerse elevadas. La Secretaría de Hacienda y el Banxico monitorean estos indicadores para calibrar sus decisiones.
Para los directivos que anticipen este ciclo de bajo crecimiento, la señal es clara: las oportunidades estarán en la consolidación de mercado, adquisiciones estratégicas y optimización de costos, más que en apuestas de crecimiento acelerado. Las empresas con balance sólido y liquidez tendrán ventaja competitiva cuando llegue el repunte.