Anthropic comenzó a incorporar marcas de agua invisibles en el contenido generado por Claude, con el objetivo de identificar textos y archivos producidos por inteligencia artificial. La medida entró en vigor para los modelos lanzados a partir del 2 de agosto y responde a una obligación regulatoria, no a una estrategia voluntaria de la compañía.
Apenas horas después del anuncio, un desarrollador publicó en GitHub una herramienta capaz de eliminar parte de estas marcas. El repositorio alcanzó 4,102 estrellas en menos de 48 horas, lo que generó la percepción de que la medida había sido superada casi de inmediato.
La marca de agua responde a una obligación de la Unión Europea
Anthropic firmó el Código de Prácticas sobre Transparencia de Contenido Generado por IA de la Unión Europea, derivado del Artículo 50 de la Ley de IA del bloque, vigente desde el 2 de agosto de 2026. El incumplimiento de esta normativa puede derivar en multas de hasta 15 millones de euros o el 3% de la facturación global anual de la empresa, lo que resulte mayor.
Alrededor de 190 organizaciones de distintos sectores firmaron el código para finales de julio, entre ellas Meta, Microsoft, OpenAI y Google. Anthropic aplicó la medida de forma global, sin distinguir entre usuarios dentro o fuera de la Unión Europea.
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Dos mecanismos distintos: texto y archivos
La medida de Anthropic combina dos técnicas diferentes. Por un lado, un sistema estadístico invisible se integra en todo el texto generado por Claude, alterando de forma sutil la elección de palabras según un patrón que solo la compañía puede verificar. Este mecanismo puede persistir incluso después de copiar y pegar el contenido, aunque una edición extensa o una traducción pueden debilitarlo.
Por otro lado, los archivos compatibles (imágenes en formato PNG, JPEG y SVG) reciben metadatos firmados bajo el estándar C2PA, un sistema de procedencia digital utilizado también por otras compañías tecnológicas. Anthropic no ha publicado hasta ahora un detector público que permita verificar la presencia de la marca de texto.
La herramienta de código abierto solo elimina una parte de la marca
El desarrollador Guillaume Meyer publicó el repositorio “watermarks-remover” el 11 de agosto, el mismo día en que se difundió el anuncio de Anthropic. La herramienta, según documentó el propio autor, elimina de forma verificable los metadatos de archivos y los caracteres Unicode ocultos que algunos sistemas de marca utilizan.
Sin embargo, el propio Meyer reconoció públicamente que la eliminación del componente estadístico incrustado en el texto —el mecanismo central del sistema de Anthropic— sigue siendo un proceso no verificable, ya que depende de reescribir el contenido con un segundo modelo de inteligencia artificial. En el repositorio se indica textualmente: “Hasta que los proveedores publiquen detectores y claves públicas, ninguna herramienta puede certificar honestamente que supera la verificación oficial.”
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Un debate dividido entre usuarios y expertos
La respuesta de la comunidad de desarrolladores y usuarios de Claude estuvo dividida. Algunos usuarios expresaron molestia por el hecho de que textos editados o corregidos con ayuda de la herramienta pudieran quedar marcados como contenido generado por inteligencia artificial, incluso cuando la autoría principal era humana.
Especialistas en ética de inteligencia artificial señalaron que detectar una marca no equivale a comprobar que el contenido fue escrito íntegramente por la IA, y advirtieron sobre el riesgo de que instituciones educativas o empresas interpreten la presencia de la marca como evidencia definitiva de uso indebido. Un estudio de la Universidad de Stanford, citado en la revisión de este caso, encontró que los detectores de contenido de IA identificaron erróneamente como generados por IA hasta el 61.3% de los ensayos escritos por personas no nativas del inglés.
Otras compañías enfrentan el mismo reto
El caso de Claude no es aislado dentro de la industria. Investigaciones académicas sobre el sistema SynthID de Google, utilizado para marcar texto e imágenes, documentaron que las técnicas de paráfrasis pueden debilitar significativamente su efectividad. Por su parte, OpenAI mantuvo en reserva durante meses una tecnología similar de marca de texto, ante la posibilidad de que una parte considerable de sus usuarios redujera el uso de la herramienta si el contenido quedaba etiquetado.
Anthropic no ha emitido una respuesta oficial específica sobre las herramientas de eliminación de marcas surgidas tras el anuncio.