La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que el gobierno federal no cuenta con pruebas de lavado de dinero en contra de CiBanco, Intercam Banco y Vector Casa de Bolsa, luego de señalamientos realizados por autoridades de Estados Unidos.
Durante una conferencia, la mandataria explicó que hasta el momento las autoridades mexicanas no han recibido evidencias contundentes que sustenten las acusaciones sobre operaciones ilícitas en dichas instituciones financieras.
“México no tiene; desde el primer momento lo dijimos. Las medidas que se tomaron fueron de protección al sistema financiero nacional, pero en México no hay pruebas de que estos bancos y la casa de bolsa tuvieran lavado de dinero”, afirmó.
Sheinbaum señaló que la decisión de señalar a las instituciones financieras mexicanas fue tomada de manera unilateral por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, sin que se presentaran pruebas suficientes al gobierno mexicano.
De acuerdo con la presidenta, las autoridades nacionales han solicitado información que permita sustentar las acusaciones, pero los elementos compartidos hasta ahora no han sido concluyentes.
La mandataria subrayó que el gobierno mexicano actúa cuando existen evidencias claras de operaciones ilícitas, en coordinación con instancias como la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), que en distintos casos ha colaborado con autoridades internacionales para investigar presunto lavado de dinero y congelar cuentas bancarias.
“Mientras haya pruebas, actuamos de un lado y del otro”, sostuvo.
Sheinbaum también advirtió sobre el riesgo de que las investigaciones o restricciones financieras puedan afectar a mexicanos que realizan transferencias legítimas de dinero a sus familias, particularmente en el caso de remesas.
“Que no se vaya a considerar ‘lavado de dinero’ lo que es una aportación de un mexicano a su familia; son cosas completamente distintas”, señaló.
La presidenta enfatizó que su administración mantiene una política de fortalecimiento de los controles contra el lavado de dinero dentro del sistema financiero nacional, con el objetivo de prevenir actividades ilícitas sin perjudicar operaciones legítimas de ciudadanos y empresas.
Finalmente, reiteró que México seguirá colaborando con autoridades internacionales en materia financiera, pero insistió en que cualquier acción legal debe sustentarse en pruebas claras y verificables antes de tomar medidas contra instituciones financieras o usuarios del sistema bancario.