Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra 12 personas y entidades acusadas de facilitar la venta y transporte de petróleo iraní a China, en un nuevo episodio de tensión entre Washington y Teherán que amenaza con debilitar el frágil alto el fuego en Medio Oriente.
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Red de empresas en Asia y Medio Oriente quedó bajo sanciones
El Departamento del Tesoro de EE.UU. informó que las medidas fueron aplicadas a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) y están dirigidas contra operadores vinculados a la Guardia Revolucionaria iraní.
Según Washington, la red utilizó compañías fachada en Hong Kong, Emiratos Árabes Unidos y Omán para mover cargamentos de petróleo iraní hacia China, ocultando el origen del crudo mediante estructuras financieras complejas y buques previamente sancionados.
Las autoridades estadounidenses sostienen que estas operaciones generaron ingresos de decenas de millones de dólares para el gobierno iraní, recursos que presuntamente son destinados a programas armamentísticos, actividades nucleares y apoyo a grupos considerados terroristas por EE.UU.
Scott Bessent advierte sobre financiamiento iraní
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, aseguró que la administración estadounidense continuará presionando económicamente a Irán mientras persistan sus actividades militares y nucleares.
“Mantendremos la presión para privar al régimen iraní de los recursos que utiliza para financiar armamento, aliados terroristas y ambiciones nucleares”, señaló el funcionario en el comunicado oficial.
La ofensiva financiera forma parte de la estrategia de Washington para limitar la capacidad de exportación petrolera de Irán, especialmente en mercados asiáticos donde China se ha convertido en uno de los principales destinos del crudo iraní pese a las restricciones internacionales.
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Donald Trump endurece el discurso contra Teherán
Las nuevas sanciones llegan un día después de que Donald Trump calificara como “totalmente inaceptable” la respuesta iraní a la propuesta estadounidense para poner fin al conflicto iniciado el 28 de febrero entre EE.UU., Israel e Irán.
Trump también advirtió que el alto el fuego vigente desde el 8 de abril es “increíblemente frágil”, elevando nuevamente la preocupación internacional sobre una posible escalada militar en la región.
El endurecimiento de las sanciones coincide con un momento delicado para los mercados energéticos globales, ya que cualquier interrupción en el flujo de petróleo desde Medio Oriente puede impactar los precios internacionales del crudo y aumentar la volatilidad financiera.
China vuelve al centro de las tensiones petroleras
Aunque las sanciones están dirigidas contra operadores específicos, el anuncio vuelve a colocar a China en el centro de la disputa energética entre Washington y Teherán.
Estados Unidos acusa desde hace años a empresas asiáticas de ayudar a Irán a mantener exportaciones petroleras pese al régimen internacional de sanciones. Pekín, por su parte, ha evitado reconocer oficialmente varias de estas operaciones, mientras mantiene relaciones económicas estratégicas con el gobierno iraní.
El nuevo paquete de restricciones anticipa un periodo de mayor presión diplomática y financiera sobre las rutas comerciales de petróleo iraní, en un contexto internacional marcado por tensiones militares y disputas geopolíticas por el control energético.