Vig-Sec Drone, empresa tecnológica de Galicia, fue seleccionada por la OTAN para participar en su aceleradora de defensa DIANA, un programa que otorga 300,000 euros a fondo perdido y acceso directo a los ministerios de Defensa de los países aliados. Para las empresas de tecnología dual en México y América Latina, este caso representa un modelo de expansión hacia contratos gubernamentales de alto valor en el sector de defensa y seguridad.
La firma gallega compite con apenas 15 proyectos innovadores en la fase Mission Track, etapa reservada para tecnologías con aplicación inmediata en operaciones militares. Su plataforma Suite ACRE coordina drones propios y sistemas antidron (C-UAS) en un mismo espacio aéreo, capacidad crítica para escenarios donde conviven amenazas y activos aliados.
Tecnología dual: el negocio de coordinar cielos complejos
El diferenciador de Suite ACRE radica en su capacidad para crear una capa común de coordinación entre múltiples sistemas aéreos. En operaciones de defensa, emergencias y protección de infraestructuras críticas, la plataforma permite saber qué está volando, dónde está y qué función cumple cada dispositivo.
“Necesitamos utilizar nuestros propios drones al mismo tiempo que nos protegemos de drones que pueden representar una amenaza. Suite ACRE permite coordinar ambos elementos, integramos la información de los sistemas que detectan drones no autorizados con la de nuestros propios medios aéreos.”
Esta integración reduce el riesgo de fuego amigo sobre activos propios mientras se neutralizan amenazas. La plataforma ya cuenta con más de 2,000 usuarios activos en organismos públicos, agencias de emergencias y unidades de las Fuerzas Armadas de varios países.
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REPMUS26: prueba de fuego en Portugal
Desde el 31 de agosto, Suite ACRE coordina el espacio aéreo de media y baja altitud durante REPMUS26, uno de los principales ejercicios multinacionales de la OTAN dedicados a la experimentación con sistemas no tripulados. El ejercicio se realiza en la península de Troia, en Portugal, y concluye el 25 de septiembre.
La dimensión del evento es significativa: 43 países participantes y 152 empresas proveedoras de tecnología dual para la Alianza Atlántica. Organismos como la European Defence Agency (EDA) y la Agencia Europea de Seguridad Marítima (EMSA) también participan en las pruebas de interoperabilidad.
REPMUS está orientado a evaluar sistemas navales no tripulados —aéreos, de superficie y submarinos— y su integración en redes de mando y control. Para Vig-Sec Drone, representa la consolidación como proveedor de capacidades diferenciales dentro del ecosistema de la OTAN.
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Expansión internacional: de Nigrán a República Checa
La trayectoria de la empresa gallega incluye participación previa en ejercicios internacionales como ATLAS, Steadfast Dart y Spring Storm. A finales de septiembre, Vig-Sec Drone participará también en el ejercicio Drone Shield 2026 en República Checa.
El programa DIANA de la OTAN ofrece a las empresas seleccionadas seis meses para presentar su tecnología directamente a los ministerios de Defensa de todos los países aliados. Este acceso institucional representa una ventana de oportunidad comercial difícil de obtener por canales tradicionales.
La validación operacional en ejercicios multinacionales funciona como certificación de facto para contratos gubernamentales. Las empresas que demuestran interoperabilidad con sistemas de la Alianza obtienen ventaja competitiva en licitaciones de defensa y seguridad pública.
El modelo de negocio dual: defensa y emergencias civiles
La estrategia de Vig-Sec Drone combina mercados de defensa con aplicaciones civiles en emergencias y protección de infraestructuras críticas. Esta diversificación reduce dependencia de ciclos presupuestarios militares y amplía la base de clientes potenciales.
El sector de drones y sistemas antidron experimenta crecimiento acelerado a nivel global. Aeropuertos, plantas energéticas, estadios y eventos masivos requieren cada vez más coordinación de espacio aéreo de baja altitud.
Para directivos de empresas tecnológicas en México y Latinoamérica, el caso de Vig-Sec Drone ilustra cómo una pyme puede escalar hacia contratos internacionales de alto valor. La clave está en desarrollar tecnología con aplicación dual y validarla en ejercicios con estándares de la OTAN. Las empresas que logren certificaciones similares tendrán acceso a un mercado de defensa que mueve miles de millones de euros anuales.