El programa “Zócalo Ciudadano”, presentado por el gobierno de Clara Brugada, enfrenta un escándalo ante denuncias de los mismos capitalinos. La plataforma de atención a la población enfrenta cuestionamientos sobre su eficacia y transparencia.
Los señalamientos ocurren en medio de la respuesta que dio la Agencia de Atención Animal (AGATAN) ante una solicitud de transparencia. El organismo encabezado por Ana Villagrán, quien renunció al PAN en febrero de 2024 tras 15 años de militancia, reconoció que no cuenta con registros sobre su participación en estas jornadas.
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AGATAN evidencia opacidad en el ‘Zócalo Ciudadano’ de Clara Brugada
La polémica surge a partir de la solicitud de información 092119826000185 realizada a través de la Plataforma Nacional de Transparencia. En ella se pidió a la dependencia detallar aspectos básicos de su intervención en el programa. Se solicitó el número de ciudadanos atendidos, el tipo de solicitudes recibidas, el seguimiento de los casos, la agenda de actividades, así como los recursos utilizados.
Sin embargo, la respuesta oficial de AGATAN fue que no le corresponde generar ni resguardar dicha información del Zócalo Ciudadano, atribuyendo esta responsabilidad a la Jefatura de Gobierno encabezado por Clara Brugada.
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La postura contrasta con lo declarado públicamente por la titular de la agencia, Ana Villagrán, quien ha sostenido que acude semanalmente al “Zócalo Ciudadano”, atiende a personas y da seguimiento a sus solicitudes. Esta discrepancia ha encendido alertas sobre la falta de mecanismos claros de control y documentación dentro del programa.
Especialistas en transparencia advierten que la ausencia de registros abre dos posibles escenarios. El primero, que efectivamente no exista un sistema de seguimiento institucional, lo que implicaría que las solicitudes ciudadanas no quedan formalmente documentadas ni evaluadas, generando un esquema de atención discrecional. El segundo, que la información sí exista pero no esté siendo entregada, lo que podría constituir una violación a las obligaciones de transparencia por parte de la dependencia.
La falta de datos impide medir el impacto real del programa y conocer si las demandas ciudadanas son efectivamente atendidas o resueltas. Esto cobra relevancia al tratarse de una de las principales apuestas del gobierno capitalino para fortalecer la cercanía con la población.
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