La discusión sobre la reducción de la jornada semanal de 48 a 40 horas abre un debate profundo, pero a consideración de Kristien Turner, CEO y fundador de TK Talent, es un reset necesario en México. Sostiene que esta reforma laboral es más que un ajuste de horarios, pues permitirá redefinir la relación entre las empresas y su talento.
En entrevista para Mundo Ejecutivo CDMX, sostiene que la reforma es una oportunidad histórica para revertir el desgaste de la vida corporativa en el país. “En los últimos años hemos visto un abandono muy importante de la vida corporativa. Muchas personas citan el estrés y la imposibilidad de equilibrar su vida personal con la profesional”, explica.
Esto no es casualidad, pues México figura entre los países que más horas trabaja en el mundo. Sin embargo también destaca entre los que registran menor productividad por hora.
TAMBIÉN LEE: BAI Capital atenderá en México la creciente demanda de planeación patrimonial
‘La reforma por las 40 horas es el reset que México necesita’: Kristien Turner
El experto considera que el beneficio más inmediato para los empleados es la recuperación del equilibrio entre vida laboral y personal. El modelo tradicional, basado en la presencia prolongada en la oficina demostró ser poco sostenible.
“La gente busca flexibilidad, tiempo con la familia, proyectos personales. Por eso muchos optaron por salir del mundo corporativo y migrar a esquemas independientes o a la economía de plataformas”, afirma.
La reducción de la jornada laboral a 40 horas a la semana es, para Kristien Turner, la oportunidad para hacer atractivas las empresas formales para ese talento que se dispersó en los últimos años. Destaca que la reforma puede convertirse en una oportunidad para reenganchar a profesionales altamente demandados, especialmente en áreas tecnológicas y digitales.
TAMBIÉN LEE. Andrés González, nuevo presidente para Latinoamérica de Haleon
Sostiene que un trabajador con más tiempo libre tiende a ser más productivo, creativo y comprometido.
“No se trata de trabajar menos, sino de trabajar mejor”, resume.
Beneficios para las empresas: atraer talento en plena “guerra laboral”
Aunque el debate se ha centrado en los costos que la reforma implicaría para los empleadores, Turner propone ver el panorama completo. Para ella, el principal beneficio empresarial es la posibilidad de atraer y retener talento en un mercado cada vez más competido.
“Estamos en una guerra por el talento, sobre todo en perfiles tecnológicos. En los últimos cinco años he contratado a más de 60 mil profesionales en México y la competencia es brutal”, explica.
TAMBIÉN LEE: Antonio Chapa, el mexicano que hoy es clave del Bank of America
En ese contexto, ofrecer mejores condiciones laborales puede ser un diferenciador clave. Las empresas que adopten la reducción de jornada con una estrategia clara de comunicación, cultura organizacional y desarrollo profesional tendrán ventaja para posicionarse como empleadores atractivos.
Turner también subraya que muchas compañías han fallado en comunicar quiénes son y qué las hace únicas. “No basta con listar beneficios. Hay que contar historias, construir una propuesta de valor para el empleado”, afirma.
¿Menos horas, menos resultados? El papel de la tecnología
Kristien Turner sostiene que en medio de la reducción a las 40 horas semanales gracias a la reforma, la tecnología jugará un papel esencial para mantener resultados. Para ello es necesario replantear los roles de los trabajadores.
“Vamos a poder hacer lo mismo, incluso más. La diferencia es que ahora contamos con herramientas de inteligencia artificial que eliminan tareas administrativas y repetitivas”, señala.
De acuerdo con su análisis, 2025 fue un año de incorporación tecnológica, mientras que 2026 será el año de la transformación de los puestos de trabajo. Esto implica redefinir responsabilidades, métricas de desempeño y estilos de liderazgo.
El ejemplo más claro, dice, es el de los gerentes de datos. Antes dedicaban gran parte de su tiempo a manipular bases de datos y realizar consultas técnicas. Hoy, hasta 40% de esas tareas pueden automatizarse. El nuevo valor agregado radica en la interpretación de la información y la capacidad de traducirla en decisiones estratégicas.
“Eso implica nuevas habilidades: narrativa, comunicación, pensamiento estratégico. Es una transformación profunda”, apunta.
El gran desafío: capacitar al talento
Para que la reforma funcione, Turner advierte que las empresas deberán invertir en capacitación. Actualmente, en México se destina menos del 1% de la nómina al re-skilling o actualización de habilidades, una cifra muy inferior al 5% que invierten países escandinavos.
El reto es doble. Por un lado, los jóvenes egresados de universidades —incluyendo instituciones como el Tecnológico de Monterrey— llegan mejor preparados, con habilidades técnicas y blandas acordes al mercado actual. Programas como Jóvenes Construyendo el Futuro y Probecarios han contribuido a fortalecer esa transición hacia el mundo laboral.
Por otro lado, existe una población de trabajadores con entre 10 y 15 años de experiencia que enfrenta mayores dificultades para adaptarse a los cambios. “Son perfiles que ya están en posiciones de liderazgo, con sueldos estables, y necesitan actualizarse para seguir siendo competitivos”, advierte.
La capacitación en análisis de datos, liderazgo, narrativa empresarial e idiomas —especialmente inglés— será clave para mantener la relevancia profesional en el nuevo entorno.
Desventajas y retos para los empleadores
La reforma también implica desafíos claros para las empresas. El principal es la necesidad de reorganizar procesos y asumir costos de transición. Habrá que rediseñar turnos, ajustar metas y, en algunos casos, contratar más personal o invertir en tecnología.
Además, la implementación requerirá un cambio cultural profundo en los liderazgos empresariales, acostumbrados a medir el desempeño por horas trabajadas y no por resultados.
“Esto no es una evolución, es una revolución en el mundo laboral mexicano. Y toda revolución requiere inversión, tiempo y voluntad de cambio”, señala Turner.
La reducción de la jornada laboral a 40 horas no es solo una reforma legal. Es el reflejo de un cambio estructural en la forma de trabajar, producir y vivir. Para Kristien Turner, la clave estará en cómo empresas y trabajadores aprovechen esta transformación.
Por Néstor Ramírez Vega
¡Consulta todo nuestro contenido y sigue a Mundo Ejecutivo CDMX en Google News!