El recorte de empleos en Heineken marca un nuevo episodio de ajuste en la industria cervecera global. La compañía neerlandesa anunció que eliminará hasta 6,000 puestos de trabajo en su plantilla mundial, equivalente a casi el 7% de sus 87,000 colaboradores. Además, anticipó que sus expectativas de crecimiento de beneficios para 2026 serán menores a las registradas el año anterior.
La decisión se produce en un contexto de desaceleración del consumo y presión económica sobre los hogares, factores que han impactado la demanda de cerveza y bebidas alcohólicas en distintos mercados estratégicos.
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¿Por qué habrá recorte de empleos en Heineken?
El recorte de empleos en Heineken forma parte de un plan para mejorar la eficiencia operativa y fortalecer los márgenes financieros. La empresa, considerada la segunda cervecera del mundo por valor de mercado, busca ofrecer mayor crecimiento con menos recursos, en respuesta a inversionistas que han cuestionado su desempeño frente a competidores más ágiles en reducción de costos.
La compañía, propietaria de marcas como Heineken, Amstel y Tiger, no ha detallado en qué países o divisiones se concentrarán los despidos, pero indicó que el proceso será gradual y conforme a la normativa laboral de cada región.
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Cambio en la dirección ejecutiva de Heineken
El anuncio coincide con un periodo de transición interna. Heineken se encuentra en la búsqueda de un nuevo director general tras la dimisión sorpresiva de Dolf van den Brink en enero. Este cambio en la alta dirección ocurre en un momento clave para la estrategia corporativa y para la implementación del plan de ajustes.
Analistas consideran que el liderazgo entrante deberá equilibrar la reducción de costos con la necesidad de mantener inversión en innovación, mercadotecnia y expansión en mercados emergentes.
Nuevos retos para Heiniken en 2026
El recorte de empleos en Heineken también refleja una tendencia más amplia en el sector. Empresas como Carlsberg han anunciado medidas similares, mientras que otros fabricantes han optado por vender activos, ralentizar producción y reforzar disciplina financiera.
Las ventas en la industria han mostrado debilidad debido a dificultades económicas para los consumidores y recientes condiciones climáticas adversas que afectaron algunos mercados clave. En este entorno, las grandes cerveceras buscan proteger rentabilidad y sostener competitividad.
De cara a 2026, el desempeño de Heineken dependerá de la ejecución efectiva de su reestructuración y de la recuperación de la demanda global en el mercado de la cerveza.