En medio de un mundo en el cual se preocupa más por el medio ambiente, las empresas mexicanas buscan y apuestan por iniciativas de sostenibilidad. No solo en el sector energético, sino también diferentes áreas como el financiero. El objetivo: reducir su impacto ambiental y cumplir con regulaciones que se van adaptando en el día a día.
Virginia García Aragón, directora y fundadora de DoGood People en México, comentó en entrevista que algo que la startup aprecia desde su llegada a nuestro país es la adopción de iniciativas sostenibles que atienden diferentes necesidades. En el ámbito externo, facilitando plataformas para fortalecer la reputación empresarial en temas de sustentabilidad.
Mientras en el interno proporcionando métricas, KPIs y reportes que permiten a las organizaciones cumplir con normativas y atraer inversión extranjera, especialmente de Europa, mencionó la especialista.
“Ahora más que nunca está la gente apostando, sobre todo desde Europa, a financiar empresa mexicanas de invertir e invertir en corporativos e ideas y requieren de estos datos y métricas”, comentó.
Los esfuerzos que tienen las empresas mexicanas con las iniciativas de sostenibilidad van de la mano con el acuerdo firmado por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, para reducir las emisiones y combatir el cambio climático.
Entre las iniciativas que han tomado, de acuerdo con García Aragón, está su traducción en medidas como la reducción de la huella de carbono e hídrica, disminución en el consumo de papel y energía, así como la optimización de procesos en hoteles y centros corporativos.
La fundadora de DoGood People en México mencionó que históricamente, muchas empresas abordan la sostenibilidad desde una perspectiva social. Es decir, a través de programas de voluntariado o responsabilidad social corporativa. Sin embargo, estas iniciativas no siempre se han integrado de manera transversal en todos los departamentos, lo que limitaba su impacto. Hoy en día, con la creciente presión regulatoria y la exigencia de reportes más detallados, las organizaciones están destinando presupuestos específicos para desarrollar planes de sostenibilidad más robustos y efectivos.
La entrada en vigor de nuevas normativas en la Ciudad de México, como la Norma de Información de Sostenibilidad (NIS), ha acelerado este proceso. Desde el 1 de enero de 2025, las empresas más grandes están obligadas a reportar su desempeño en materia de sostenibilidad, lo que ha impulsado una adopción más amplia de estrategias ecoeficientes.
En un evento reciente, Mariuz Calvet, directora de sostenibilidad de Santander, subrayó la importancia de optimizar la recopilación de datos para los reportes regulatorios, así como el uso de la inteligencia artificial para optimizar procesos.
En medio de la incertidumbre política global y las decisiones de Estados Unidos en materia social y empresarial, Virginia García Aragón destacó que México sigue apostando por la inversión en tecnologías de impacto. Las proyecciones indican que 2025 será un año de crecimiento exponencial para las iniciativas sostenibles, consolidando a las empresas mexicanas como actores clave en la transformación hacia una economía más responsable y consciente del medio ambiente.