Un agente de ICE que mató a tiros a un ciudadano colombiano en Maine esta semana cuenta con un historial documentado de conducta violenta y problemas de salud mental desde la infancia, según revelaron familiares cercanos y registros judiciales.
David Brouillette, de 37 años, veterano del Ejército de Estados Unidos, disparó el lunes contra Johan Sebastián Durán Guerrero, de 25 años, mientras este se encontraba dentro de su vehículo cerca de su domicilio en la ciudad costera de Biddeford.
El colombiano se convirtió en una de las al menos 10 personas fallecidas en encuentros con agentes migratorios desde que el presidente Donald Trump relanzó su política de deportaciones masivas.
Familiares denuncian décadas de abuso
Según testimonios de familiares directos, Brouillette nunca debió recibir una placa y un arma para patrullar las calles estadounidenses. Su exesposa Ashley Brouillette reveló que se divorció de él en 2009 debido a episodios de violencia física que comenzaron durante su embarazo.
“Una vez me arrojó agua hirviendo mientras sostenía a nuestra hija”, declaró Ashley Brouillette, incidente que también corroboró su madre, Avis Collins.
Una familiar compartió un mensaje de voz del invierno pasado en el que Brouillette expresaba que “alguien debería cortarle la garganta”.
Los registros del tribunal familiar del condado de Augusta documentan años de denuncias por abuso físico y verbal.
ICE defiende a su agente pese a señalamientos
El ICE no ha confirmado oficialmente la identidad del agente involucrado en el tiroteo. La portavoz Lauren Bis declaró que la agencia “nunca confirmará ni negará intentos de identificar a nuestros oficiales” y destacó que el agente en cuestión cuenta con “casi una década de experiencia en aplicación de la ley federal, incluyendo entrenamiento en uso de fuerza”.
El Departamento de Seguridad Nacional sostuvo que el procedimiento se realizó conforme a los protocolos establecidos.