Nerea, una joven española de 27 años con título en Medicina, decidió pausar su carrera para trabajar como albañila en Australia, donde gana 32 euros brutos por hora. Su caso refleja una tendencia global que también impacta a México: la escasez de mano de obra calificada en construcción está elevando salarios y obligando a empresas a replantear sus estrategias de atracción de talento.
La decisión de Nerea ilustra cómo los jóvenes profesionistas priorizan ahora salario por hora, flexibilidad laboral y experiencia internacional sobre trayectorias universitarias tradicionales. Para los directivos de recursos humanos y empresarios del sector construcción en México, esta tendencia representa un desafío urgente: competir por talento en un mercado donde los oficios manuales ofrecen remuneraciones cada vez más atractivas.
Salario en construcción vs profesiones universitarias
La clave de la decisión de Nerea está en las cifras. Con 32 euros brutos por hora —equivalentes a aproximadamente 620 pesos mexicanos—, su ingreso en la construcción australiana supera ampliamente los salarios de entrada de muchas profesiones universitarias, incluida Medicina en sus primeros años.
“Si soy lenta no es por ser mujer, es porque soy principiante. Si tienes ganas, acabas haciéndolo bien. Da igual si eres hombre o mujer.”
Su intención no es abandonar la Medicina de forma definitiva, sino posponer su especialización mientras prepara el examen MIR. Esta estrategia de pausa profesional para acumular ahorro e experiencia internacional se está convirtiendo en patrón entre jóvenes calificados de España, México y otros países latinoamericanos.
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Escasez de albañiles en México: el reto para constructoras
En México, la escasez de trabajadores calificados —albañiles, plomeros, electricistas— ha generado un aumento en las nóminas de construcción, según datos de 2026. El perfil demográfico del sector revela una edad promedio de 44.7 años entre albañiles mexicanos, con apenas 7.5 años de escolaridad promedio.
Los albañiles en México laboran aproximadamente 43.8 horas semanales distribuidas en más de cinco días. Sin embargo, los salarios locales no compiten con mercados como Australia o Estados Unidos, lo que complica la retención de talento joven en el sector.
Para las constructoras mexicanas, el fenómeno representa una doble presión: por un lado, la fuga de talento joven hacia países con mejores condiciones; por otro, el envejecimiento de la fuerza laboral activa sin suficiente relevo generacional.
Obstáculos para mujeres en la construcción
Nerea relata que uno de los primeros obstáculos apareció antes de empezar a trabajar: los procesos de selección. Según su testimonio, cuando los empleadores saben que es mujer, muchas veces la conversación se corta.
Esta barrera de entrada por género persiste en la industria de la construcción a nivel global. En México, las mujeres representan menos del 5% de la fuerza laboral en obra, según estimaciones del sector. Para los departamentos de recursos humanos de constructoras, la diversificación de género podría ser parte de la solución a la escasez de personal.
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Tendencia: jóvenes universitarios eligen oficios manuales
El caso de Nerea ilustra varios factores que empujan a profesionistas jóvenes hacia decisiones laborales no tradicionales:
- Salario por hora: remuneraciones que pueden superar las de sectores de entrada en carreras universitarias
- Flexibilidad laboral: posibilidad de alternar trabajos en distintos rubros y países
- Experiencia internacional: oportunidad de trabajar en países con condiciones diferentes
- Alta demanda: falta de mano de obra que abre puertas sin requisitos de experiencia previa
- Pausas estratégicas: interrupciones temporales antes de retomar estudios o especialización
Esta reconfiguración del mercado laboral afecta directamente a los empleadores mexicanos. Los directivos de recursos humanos enfrentan la necesidad de ofrecer paquetes competitivos que incluyan no solo salario, sino capacitación, crecimiento profesional y condiciones que rivalicen con las oportunidades internacionales.
Qué significa para las empresas mexicanas
Para los directivos del sector construcción en México, la historia de Nerea es una señal de alerta. El costo por hora en construcción en México es ya el más alto de la región latinoamericana, y la presión salarial continuará mientras persista la escasez de personal calificado.
Las empresas que anticipen esta transformación tendrán ventaja competitiva. Las estrategias incluyen programas de formación dual, alianzas con escuelas técnicas, y esquemas de compensación flexible que atraigan a jóvenes profesionistas dispuestos a combinar formación universitaria con oficios manuales bien remunerados.