La Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, reiteró que la construcción de Utopías —espacios de bienestar comunitario— en la Ciudad de México no se realizará sin el aval de los vecinos. Durante la firma del Acuerdo por una Ciudad Baja en Emisiones, enfatizó que estos proyectos deben ser aceptados por la comunidad para evitar conflictos.
“Si se opone un grupo, pues hay muchos lugares donde se puede llevar a cabo”, declaró. Brugada confía en que, una vez que la ciudadanía conozca los beneficios de las Utopías —como la transformación de espacios públicos y servicios para familias—, la percepción cambiará.
Demanda ciudadana vs. resistencia local
Brugada reveló que, en sus recorridos por colonias y audiencias del Zócalo Ciudadano, los capitalinos no dejan de solicitar Utopías en sus zonas. Sin embargo, si hay resistencia, no se impondrán, incluso si la mayoría está a favor.
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Un ejemplo es el Parque Japón en Álvaro Obregón, donde 5 de 6 colonias aledañas apoyan el proyecto. Pero si una se mantiene en contra, se buscará otra ubicación. “A mí no me preocupa que se opongan… si la gente no quiere, no se va a imponer”, afirmó.
Medio ambiente garantizado: sin daño ecológico
Ante críticas por posibles afectaciones ambientales, Julia Álvarez Icaza, secretaria de Medio Ambiente, aclaró que en el Parque Japón:
- No habrá ecocidio: Se censaron 443 árboles y ninguno será talado.
- Los proyectos priorizan la sustentabilidad y el espacio público.
Esta postura busca tranquilizar a quienes temen que las Utopías dañen áreas verdes.
¿Qué sigue para las utopías en la CDMX?
Brugada mantiene una estrategia clara:
- Diálogo permanente con vecinos.
- Flexibilidad para reubicar proyectos si hay rechazo.
- Transparencia en beneficios comunitarios (deportivos, culturales, educativos).
El mensaje es claro: Las Utopías avanzarán, pero sin imposiciones. ¿Lograrán convencer a las resistencias locales?